“Si no cambias la dirección, puedes terminar donde has comenzado” dijo una vez el filósofo Lao Tse. La vida es un lugar por el que uno tiene que aprender viajando.

Al pensar en un viaje, inmediatamente se revelan imágenes de ensueño, la frontera de la imaginación se ensancha hasta limites desconocidos. Se proyectan imágenes de lo que se desea ver, tocar y conocer. No hay restricciones para la persona en el ensueño de su viaje.

En ocasiones hay que escoger nuevas rutas para abrir nuevos universos.

Viajar es un aprendizaje que invita a pasear por un camino rodeado de nuevas experiencias. En los viajes el mundo se revela de una forma diferente y enseña acerca de la naturaleza, de las costumbres y culturas, de nosotros mismos.

Un presupuesto, un mapa o la organización de un equipaje pueden llegar a ser un placer imaginativo para el aventurero que se dispone a conocer nuevas rutas

Por mucho que se diga, el acto de viajar nos ayuda a mejorar, nos ofrece emociones, diversión, conocimiento y una visión diferente de las cosas que nos rodean. Hay muchas cosas que se le han sumado a cualquier viajero en su mochila a lo largo de un viaje. Es difícil no Aprender viajando algo nuevo cada día, a continuación os mostramos algunas de las enseñanzas que todo viajero alguna vez a obtenido:

Aprender a tomar una decisión

Ten claro que no se pueden programar todos los sucesos de un viaje, en multitud de ocasiones te verás obligado a ser tajante. Tomar una decisión a tiempo puede ayudarte a prevenir muchos males.

Aunque uno parta con la mayor información sobre el transporte, comida, horarios y otros  elementos básicos relacionados con el viaje, estos no siempre encajan con la realidad del presente. Confiar en uno mismo es clave para salir adelante ante cualquier imprevisto, aprender a tener claro tus pensamientos es algo que se puede ejercitar durante un viaje.

Aprender viajando

Hacer de menos más

A no ser que dispongamos de una cantidad ilimitada de dinero, los viajes son la perfecta excusa del destino para ponerle a uno en apuros. Por ejemplo, es mucho más sencillo asistir al supermercado cuando tenemos una rutina alimentaría y los medios previstos para realizar nuestras respectivas compras, pero en un viaje tendrás que mirar con ojo cada gasto, aprenderás a ahorrar hasta en los detalles más pequeños.

En muchas ocasiones, los viajes proveen de ocasiones en las que se tiene que hacer de menos más. Algo que aprender viajando es que los gastos son siempre mayores que en el entorno de residencia. Lo que ahorres por una parte te vendrá bien para otra. ¿Visitar un determinado museo o comer de forma exquisita? La elección es de cada uno.

Un plan B sí, pero con flexibilidad

Cuanto una más viaja sola más gratificaciones obtiene, para aprender viajando una tiene que estar con los ojos abiertos, al principio todo nos parece poco, con el tiempo la mitad de nuestro equipaje es un sobre peso importante, lo mismo podemos extrapolar a las experiencias.

Planificar es un buen recurso cuando no disponemos de mucho tiempo, pero dejarse llevar por el momento ayuda a sentir las verdaderas raíces del entorno que te rodea. No se trata de marcar con una cruz los lugares visitados si no de empaparse por los impulsos del entorno.

Aprender viajando un idioma en el extranjero

Un idioma es una herramienta fundamental para la movilidad. Mientras viajas puedes aprender idiomas en el extranjero. Aprovechar las oportunidades para hablar con nativos puede mejorar tu conocimiento en el lenguaje. Al mismo tiempo te abre puertas a lugares que quizás no puedes conocer otra forma, establecer amistades y salir con ellas. El inglés para viajeros es lo mismo que la biblia para los católicos. Creenos, lo agradecerás.

Ser más agradecido

Algunas cosas de las que verás y conocerás en cada viaje no se volverán a repetir nunca. La vida es muy corta por lo que hay que disfrutar de los pequeños detalles. Puedes viajar para descansar, para aprender inglés gratis, conocer personas, para vivir experiencias, puedes viajar por estos y otros cuatro mil motivos más.

Pero tienes que tener muy claro que hay que aprender viajando, y, saber que la primera lección que todo viajero adquiere es la de ser agradecido. En el viaje conocerás otras culturas, verás otras formas de vida, ni mejores ni peores; distintas. Mirarás la pobreza y la riqueza. Es por eso que uno tiene que ser agradecido con lo que tiene.

Sabemos que aprender inglés te puede ayudar a disfrutar de tus viajes. Esperemos que te animes a aprender viajando y que no pares nunca de hacerlo.

 

 

 

 

 

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